¿En qué consiste el régimen de transición pensional?

Por: Alicia Arango Olmos

La dinámica de los procesos económicos y, en virtud de ellos, los cambios que surgen en los esquemas de producción y en las relaciones laborales, hace que a lo largo del tiempo las reformas pensionales sean inevitables. Por lo general, las modificaciones a un régimen pensional vienen acompañadas de un régimen de transición que tiene como fin moderar sus efectos y respetar derechos adquiridos y expectativas legítimas de pensionados y trabajadores.

En el caso colombiano, la Ley 100 de 1993 creó un régimen de transición con este fin, es decir, manteniendo las reglas o normas vigentes antes de la entrada en vigor de dicha ley, que modificó sustancialmente el régimen de Seguridad Social anterior.

Entre otras cosas, el régimen de transición permitió proteger los derechos que a la entrada en vigencia del Sistema General de Pensiones se encontraban en proceso de consolidación, y evitar así que la subrogación, derogación o modificación del régimen anterior impactara excesivamente en las aspiraciones de los afiliados que tenían una expectativa legítima de pensionarse conforme a las reglas especiales que serían derogadas.

La Ley 100 en su artículo 36 creó y definió el esquema de transición, determinando que de este sólo se podían beneficiar los afiliados al régimen de prima media con prestación definida, régimen que hoy día es gestionado por Colpensiones.

Esta transición ampara a las personas que a la fecha de entrada en vigencia del Sistema General de Pensiones contaban con 35 años o más en el caso de las mujeres o 40 años o más en el caso de los hombres o 15 o más años de servicios o cotizaciones. Para estas personas se mantenían las condiciones favorables, establecidas en las normas anteriores con respecto a edad para acceder a la pensión de vejez, tiempo de servicio o número de semanas cotizadas y monto de la pensión.

El parágrafo transitorio cuarto del Acto Legislativo N° 01 de 2005 estableció que el régimen de transición no podía extenderse más allá del 31 de julio de 2010, excepto para los trabajadores que, siendo beneficiarios de éste, a la fecha de vigencia de esta enmienda constitucional, tuvieren al menos 750 semanas de cotización o su equivalente en tiempo de servicios, caso en el cual el régimen se extendería hasta el 31 de diciembre de 2014.

En síntesis, se puede señalar que un régimen de transición pensional permite a las personas pensionarse en el futuro con las reglas y requisitos del pasado, considerando que habían construido expectativas para tal fin.