Divergencias entre juez y juez y su impacto en la equidad

balana de la justicia y el derecho

Alejandro Peláez, experto ANDJE

Además de diagnosticar qué tanto los jueces están cumpliendo con los criterios de la SU, el grupo de Estudios de la ANDJE revisó diferentes análisis sobre el comportamiento de los jueces cuando tasan este tipo de perjuicios y sus consecuencias a nivel de equidad y eficiencia de la justicia. Después de revisar estudios empíricos que se han hecho en otros países sobre el tema, este equipo analizó un centenar de sentencias y sacó algunas conclusiones sobre el comportamiento de los jueces colombianos.

Divergencias entre juez y juez

En Colombia prolifera la literatura y la jurisprudencia sobre los principios filosóficos y doctrinales de los perjuicios inmateriales. Los debates son ricos en referencias a las tradiciones europeas y se escribe a fondo sobre los fundamentos, la historia y la justificación ética y jurídica de este tipo de perjuicios. Pese a esto, hay muy poca discusión o información sobre los aspectos prácticos de estos perjuicios, en especial, los mecanismos o razonamientos que sirven como herramienta para tasar -en un caso concreto- los perjuicios inmateriales. Adicionalmente, la literatura colombiana no ha explorado empíricamente el comportamiento de los jueces cuando tasan esta categoría de perjuicios, ni el impacto en la equidad que tienen este tipo de prácticas en las personas que utilizan el servicio de justicia. Este punto es clave por cuanto los perjuicios inmateriales corresponden al 68% del total pagado como indemnización a los beneficiarios de sentencias judiciales.

¿Qué dicen los datos en el caso colombiano?

Para explorar este tema, la Agencia revisó centenares de expedientes judiciales de diferentes niveles en la Jurisdicción Contencioso Administrativa y encontró algunos patrones que son interesantes. Por ejemplo, en las sentencias relacionadas con la privación injusta de la libertad, los jueces tasan los perjuicios inmateriales de acuerdo con una tabla escalonada de perjuicios basada en los meses que duró la persona privada de la libertad. El problema con este método es que las personas que duran privadas de la libertad más de 18 meses reciben una indemnización proporcionalmente menor a los que están privados por menos tiempo. Esta tasación es regresiva e inequitativa.

Otro tema que se analizó en detalle fue la tasación de los perjuicios morales en los casos de muerte o daño físico. En estos casos encontró que, en grandes líneas, los jueces otorgaban los perjuicios de acuerdo con la gravedad de la lesión, es decir, era una tasación progresiva. Sin embargo, se detectó que la dispersión de las indemnizaciones en estos casos es alta cuando se analiza un mismo tipo de lesión, sobre todo cuando las lesiones son menores. Por ejemplo, es posible encontrar un caso en donde la víctima sufrió la fractura de un fémur y recibió una suma considerablemente menor que otra persona con el mismo daño, sin ningún tipo de justificación en el trato diferente.

En perspectiva comparada

La divergencia en la forma que los jueces fallan ha sido objeto de estudio y polémicas en todo el mundo. Entre los estudios, hay algunos que consideran que los jueces fallan de formas diferentes por decenas de razones extra-jurídicas. En una investigación, por ejemplo, científicos israelíes encontraron que los jueces tendían a favorecer a las víctimas cuando no tenían hambre e iban endureciendo su posición a medida que aumentaban sus ganas de almorzar. “Los jueces tomaban las decisiones más favorables a los condenados al principio de la mañana, en un porcentaje del 65% de los casos que se iba reduciendo hasta la pausa del almuerzo”.[1]

Otros estudios se concentran en explicar las decisiones con base en el marco legal aplicable y el grado de autonomía que se le concede al juez para definir o tasar los perjuicios. En estos, los investigadores se centran en determinar los efectos de la regulación y si esta logra efectos positivos en la tasación de daños en términos de equidad y eficiencia.

Estas conclusiones muestran la importancia de analizar no sólo los argumentos teóricos en los que un juez sustenta su decisión, sino las variables de comportamiento que pueden explicar por qué beneficia más a una persona que a otra. Sólo con el cuadro completo podemos producir una regulación que permita optimizar la forma en la que se tasan los perjuicios inmateriales.

[1] http://www.elmundo.es/elmundosalud/2011/04/12/neurociencia/1302588313.html

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