Incumplimiento del contratista por circunstancia de fuerza mayor o caso fortuito eximente de responsabilidad

El Tribunal superior de Cundinamarca negó la pretensión, según la cual, se debía declarar la nulidad de acto administrativo que declaró el incumplimiento del contrato estatal de compra venta al encontrar que no se demostró que el contratista incumplió su obligación en razón de que, en su actuar, se hubiese configurado la  eximente de responsabilidad de fuerza mayor o caso fortuito.

El incumplimiento de las obligaciones contractuales y la imposibilidad de cumplir las mismas:

  1. Los contratos, como expresión de la autonomía de la voluntad, son ley para las partes y deben ser cumplidos en los términos y condiciones que establezcan sus cláusulas, por lo tanto, son fuente de responsabilidad por incumplimiento de las obligaciones por cualquiera de las partes contratantes.
  2. Aunque el deudor de la obligación tiene el deber jurídico de dar cumplimiento a la misma y por tanto, por regla general el deudor responde por el incumplimiento de la obligación, pueden concurrir determinadas situaciones específicas que no solo lo imposibilitan a dar cuenta de aquella, sino que en algunos casos determinados, podrían llegar al punto de extinguir el objeto de la misma.
  3. Por regla general el deudor debe responder por su obligación, es decir, una vez se compromete a cumplir o ejecutar una determinada prestación en favor del acreedor y a garantizar el resultado útil y final de la misma, no puede liberarse de ella y la obligación no se extingue hasta tanto no ejecute esa prestación en los términos y condiciones en los que se obligó, salvo que se presenten ciertas circunstancias totalmente ajenas a su voluntad que lo ubiquen en una situación de imposibilidad de cumplimiento.
  4. No cualquier imposibilidad tiene la virtualidad de liberar al deudor o de extinguir la obligación a su cargo, pues la causa que dé lugar a esa situación debe ser: i)  sobrevenida, es decir, que el deudor no tenga conocimiento o no hubiera podido prever su ocurrencia al momento de celebrar el contrato o negocio jurídico; ii) Definitiva, es decir, que sus efectos o consecuencias no puedan ser asumidos o sorteados a través de otros mecanismos desde el inicio de la ejecución del contrato; iii) Objetiva, es decir, que no se ocasione por una mera dificultad subjetiva, personal o económica del deudor, sino que sea totalmente ajena a su voluntad y; iv) que sea imprevisible e inevitable para éste, es decir, que el deudor no haya podido contemplar su advenimiento previamente a su ocurrencia y que no haya sido posible evitar o menguar sus consecuencias o efectos.
  5. La declaratoria unilateral de incumplimiento del contrato estatal por parte de la administración, al suponer que la Entidad Pública contratante pueda pronunciarse sobre el incumplimiento de las obligaciones del contratista, siempre que no se vea inmerso dentro de causales ajenas a su voluntad que lo imposibiliten a satisfacer lo pactado a su cargo, haciendo efectivas las pólizas, cláusulas penales y demás figuras convenidas mediante el contrato estatal, que permitan multar a la parte que incumplió con su deber contractual.

La fuerza mayor y el caso fortuito en materia contencioso administrativa:

  1. La fuerza mayor y el caso fortuito, se constituyen como presupuestos en los que el cumplimiento o ejecución de las obligaciones contraídas se hace imposible en razón de una causa extraña y ajena al deudor
  2. La fuerza mayor se trata de un hecho propio de la naturaleza, mientras que el caso fortuito tiene lugar cuando interviene la actividad humana, siendo en ambos casos una situación imprevisible, irresistible y externa de la voluntad del sujeto que es deudor de la obligación.
  3. Los presupuestos referidos a la imprevisibilidad, irresistibilidad y externalidad del hecho deben darse concurrentemente, de modo que si falta uno de ellos, ya no se estaría en presencia de una casual eximente de responsabilidad.
  4. A quien por excelencia le atañe la carga de la prueba y por tanto, la acreditación de su concurrencia, es a quien sufre el suceso ajeno a su voluntad.
  5. La mora producida por fuerza mayor o caso fortuito no da lugar a la indemnización de perjuicios, salvo que las partes hayan pactado lo contrario.

Consulte esta sentencia en la Biblioteca Digital

Deja un comentario